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impresión gratis

¿La Pascua Florida,
o
La Pascua de Dios?
¿Cuál Día Deben
Observar Los Cristianos?
Por:
Art Braidic
Y
David Rothwell
Publicado por:
La Iglesia de Dios Eterna
Traducción: David Sainoz
Este folleto es publicado por la Iglesia de Dios Eterna, con el permiso de los autores.
Este folleto no es para la venta y es provisto gratuitamente al público como un
servicio educacional por los autores y el editor.
©2000 La Iglesia de Dios Eterna®
Todos los derechos reservados.
Impreso en los EE.UU.
Muchos cristianos consideran a la Pascua Florida como una de las celebraciones de mayor importancia y de mayor significado del año. En la primavera, literalmente millones de personas se reúnen para asistir a los servicios del amanecer. Estas personas, se regocijan con un profundo sentido de liberación por el nacimiento de la primavera, y con pensamientos de que la resurrección de Cristo les asegura la vida eterna.
La Pascua Florida, también involucra a los miembros de la familia en una gran variedad de proyectos creativos, en la preparación, las decoraciones que se hacen, los huevos que se cuecen y se pintan, en la decoración de las canastas, y las fiestas que se planean. El día está colmado con servicios religiosos, juegos para los niños, reuniones familiares y cenas especiales preparadas para la Pascua Florida.
Durante esta temporada, la gente está encantada con los suaves y “recién nacidos” colores de la Pascua Florida. Los alegres colores pastel, tales como lavanda, rosa, azul, amarillo y verde, sirven para levantar el espíritu de la celebración. Los niños están inquietos al pensar en las canastas decoradas con brillantes colores de papel celofán y decoradas con hermosas joyas como huevos, conejitos de chocolate y patitos de bombón. Los más niños corren de aquí para allá gozosamente tratando de encontrar los huevos pintados que han sido previamente ocultos en el jardín.
Tan impactante como esto pudiera ser, tan atractivo y orientado a la familia como los días festivos de la Pascua Florida se presentan. ¡Dios lo condena absolutamente! Esta celebración primaveral que no es bíblica, literalmente glorifica los ritos paganos del sexo y la fertilidad, y es una absoluta farsa de la Pascua ordenada en las Escrituras por Dios.
Probar Todas las Cosas
¿Alguna vez se ha preocupado por buscar la palabra Pascua Florida en alguna enciclopedia o diccionario? Esta palabra ha substituido la palabra original de Easter, Oestre o Astarté. ¿Alguna vez se ha preguntado porque hay una casi caprichosa naturaleza reflejada en este día festivo que está tan estrechamente conectado al brutal sacrificio, muerte y resurrección de Cristo? ¿Qué significa la palabra Pascua Florida o Easter y cuál es el origen de esta celebración? ¿Alguna vez Dios ordenó que se debiera guardar la Cuaresma, el Viernes Santo o la Pascua Florida? ¿Qué representan los varios símbolos de la Pascua Florida o Easter y como coinciden con las Escrituras?
Más importante aún, ¿Qué días santos en realidad guardaron, Jesucristo, Sus discípulos y la Iglesia del primer siglo? ¿Porqué las iglesias actuales no celebran estos Días Santos que Dios ordenó en la Biblia? ¿Fue la Pascua abolida porque Cristo murió por nosotros, o fue ordenada que fuera celebrada como un recordatorio de Su muerte? ¿Por qué la iglesia romana instituyó la Pascua Florida en lugar del día santo señalado por Dios? ¿Dios aprobó este cambio? ¿Qué significan los símbolos de la Pascua de Dios y es posible que usted deba observar la Pascua bíblica del Nuevo Testamento en lugar de la Pascua Florida?
Tanto la Biblia como la historia secular nos dicen que la Iglesia primitiva no celebró la Pascua Florida. Más de veinte años después de la resurrección de Cristo, el apóstol Pablo escribió tanto a judíos como a conversos, urgiéndoles que guardaran la Pascua de Dios de una manera apropiada (1 Corintios 5:7). Más aún, los verdaderos cristianos continuaron guardando la Pascua de Dios por otros 270 años, hasta que un emperador romano inconverso ordenó a los creyentes que guardaran la Pascua Florida so pena de perder todas sus propiedades.
¿Está usted dispuesto a examinar los hechos con mente abierta? Dios instruye a los creyentes a escudriñar las Escrituras y probar todas las cosas (Hechos 17:11; 1 Tesalonicenses 5:21). ¿Puede usted hacer de lado sus prejuicios personales y aceptar el reto de investigar la verdad y probarlo por usted mismo? ¿Qué debe usted guardar, la Pascua Florida o la Pascua de Dios?
La Pascua Florida No Es Cristiana
La Iglesia original fundada por Jesucristo ¡nunca celebró la Pascua Florida! Los primeros cristianos entendían que la Pascua Florida era una festividad pagana, y como tal, condenada por Dios. La Enciclopedia Ilustrada de Compton revela el verdadero origen de esta festividad:
La Pascua Florida viene de la palabra Easter que a su vez, viene de la antigua diosa anglo-sajona de la primavera, Eostre u Ostara, en cuyo honor se celebraba un festival anual de primavera. Algunas de nuestras costumbres de Easter vienen de este y otros festivales de primavera. (Vol. 4 p. 140)
La diosa Eostre, u Ostara es el equivalente anglo-sajón de la Ishtar de Babilonia y de la Astarté de Fenicia. El lugar de la red en The Wiccan, Templo de la Luna Negra explica:
Este festival fue nombrado por la diosa anglo-sajona Eostre, también conocida en alemán antiguo como Ostara. Poco es sabido acerca de esta diosa, excepto que su festival se celebraba en el equinoccio de primavera y llegó a ser Easter. Ella era la diosa de la fertilidad y estaba conectada con liebres y huevos. Ella pudiera haber sido la diosa del amanecer. Ella también pudiera estar conectada con la griega Eos, y con la romana Aurora, ambas, diosas del amanecer, y con la Ishtar babilónica y con la Astarté fenicia, ambas, son diosas del amor.
La ceremonia y símbolos de la Pascua Florida, existían siglos antes que Jesús caminara sobre esta tierra. Más aún, se nos ha dicho que esta celebración viene de la adoración de una diosa pagana, ¡un dios falso!
Además de todo esto, esta diosa tiene una no muy pura reputación. En su adoración se llevaban a cabo ritos de fertilidad y actos inmorales de sexo eran parte de sus celebraciones. La Enciclopedia Collier nos dice:
Las festividades de Ishtar fueron simbólicas de Ishtar como diosa del amor o la reproducción. Como hija del pecado, el dios luna, ella fue la madre diosa que dirigía el nacimiento del niño; y las mujeres en su honor, sacrificaban su virginidad en el día festivo o llegaban a ser prostitutas del templo, sus ganancias eran la fuente de ingresos de los sacerdotes del templo. (Vol. 9, p. 622).
No es de maravillarse que el simbolismo penetrante de la celebración de la Pascua Florida, esté orientada hacia el sexo y la reproducción. Considere el simbolismo de la azucena. Los que celebran la Pascua Florida van a los servicios de la iglesia y se deleitan en el gran número de azucenas que decoran su altar, sin darse cuenta que esta flor era ampliamente reconocida en los tiempos antiguos como un símbolo de sexo y reproducción. El Diccionario Bíblico de Unger nos dice:
Característicamente cananita, la azucena simboliza la gracia y la atracción sexual y la fecundidad de la serpiente.
Los bonitos y apapachables conejitos de Pascua, tienen la misma culpa. Como símbolo religioso, estos animales son declarados inmundos en la Biblia. Los conejos no tienen lugar en la adoración del verdadero Dios (Levítico 11:6). La Enciclopedia Católica, admite lo siguiente acerca de la puesta de huevos del conejo de Pascua:
La costumbre puede tener sus orígenes en el paganismo, porque un gran número de costumbres paganas celebrando el retorno de la primavera, gravitan en la Pascua Florida. …Los conejos de Pascua que ponen huevos, por tal razón, estos se esconden en un nido o en el jardín. El conejo es un símbolo pagano y siempre ha sido un símbolo de fertilidad. (p. 227).
El huevo también jugó un rol prominente en las religiones paganas de los tiempos antiguos. En las culturas más primitivas, se creía que la misma diosa de la cual tenemos hoy la celebración de la Pascua Florida, nació de un huevo gigante. En su libro, Las Dos Babilonias, Alexander Hislop, escribió un relato increíble de esta tradición:
Desde Egipto, estos sagrados huevos pueden ser claramente trazados a las orillas del Eufrates. Los poetas clásicos están llenos de esta fábula del huevo místico de los babilonios; y por lo tanto, este cuento es contado por Hyginius, el egipcio, el bibliotecario de la suntuosa biblioteca en Roma. En el tiempo de Augustus, que era ducho en toda sabiduría de su país natal: Un huevo de increíble tamaño, se dice que cayó del cielo en el río Eufrates. Los peces lo rodaron hasta la orilla, donde las palomas se asentaron sobre este, lo incubaron y salió Venus que después fue llamada la diosa de los sirios (p. 109).
En muchas partes del mundo, por siglos, panes calientes en forma de cruz, también han sido un distintivo para la Pascua Florida. Los panes son cocinados con el símbolo de la cruz sobre ellos, y en la actualidad, muchos creen que representa la cruz de Cristo. Esto también es un fraude. Panes como estos fueron usados en la adoración siglos antes de Cristo. Estos eran ofrecidos a la reina del cielo, Ishtar, o Astoret, diosa de la primavera y la fertilidad. La cruz se originó en realidad como una “T”, que representa a Tamuz, el hermano de Ishtar, no Jesucristo. Veamos lo que Dios le dice a Su profeta Jeremías:
¿No ves lo que ellos hacen en las ciudades de Judá y en las calles de Jerusalén? Los hijos recogen la leña, los padres encienden el fuego, las mujeres preparan la masa para hacer tortas a la reina del cielo, y derraman libaciones a otros dioses para ofenderme (Jeremías 7:17-18).
El Diccionario para Interpretes de la Biblia explica como estos panes o pasteles se usaban en la adoración:
El objeto de la adoración, particularmente por las mujeres, en Judá, en el tiempo de Jeremías: Los pasteles o panes eran ofrecidos a la reina del cielo con libaciones. La referencia (es) a Ishtar, la diosa del amor y la fertilidad, quien era identificada con la estrella Venus y que tenía el título de ‘la amante del cielo’ (Vol. 3 p. 975).
La Pascua Florida o Easter, viene de la adoración antigua de la diosa Ishtar, o Astoret. Por esta razón, los líderes de la Iglesia primitiva, rechazaron tal celebración. Ellos entendían que la Biblia condena estas falsas diosas y sus prácticas abominables.
La Pascua Florida Condenada
La primera vez que la Biblia muestra al pueblo de Dios teniendo contacto con estas deidades paganas, fue como esclavos en Egipto, Allí, ellos estaban inmersos en la adoración del sol, ritos de fertilidad y dioses animales de esa tierra. La práctica moderna de tomar una hostia redonda en forma de sol en la comunión, viene de esta fuente. En el antiguo Egipto, los que iban a adorar, se hincaban delante del sacerdote y recibían una hostia redonda en forma de sol con la intensión de llenar al adorador con la fortaleza renovadora del sol.
Cuando Dios liberó a los israelitas de Egipto, no solamente Él los libró de la esclavitud, sino que también los libró de la adoración pagana de estos falsos dioses.
La Pascua es tan importante para Dios, que la utilizó para enfatizar la historia. Fue el último gran milagro que Dios utilizó para liberar a Israel de la esclavitud (Éxodo 12). Es tan importante esta celebración que Dios ordenó a las personas que estaban muy enfermas o que estaban viajando fuera del país a celebrarla el siguiente mes (Números 9:9). Más aún, la Pascua fue ordenada para ser celebrada para siempre, a través de cada generación. Veamos las palabras de Dios.
"Y este día os será memorable y lo celebraréis como fiesta al SEÑOR; lo celebraréis por todas vuestras generaciones como ordenanza perpetua (Éxodo 12:14).
Diseñada para ser observada a perpetuidad, la celebración de la Pascua, así como los otros Sábados de Dios, en realidad señalan nuestra voluntad de obedecerlo a Él. Estos son los señalamientos de un verdadero cristiano (Deuteronomio 6:1-6; Éxodo 31:13).
La Pascua de Dios es la antítesis de la marca de la Bestia. Es la señal de Dios o marca puesta en la frente y en la mano. La frente simboliza lo que la gente piensa, y la mano, lo que la gente hace con sus fuerzas. Por lo tanto, Dios explica la importancia de esta observancia, y establece:
(El guardar la Pascua) te será como una señal (una marca) en tu mano, y como un recordatorio en tu frente, para que la ley del SEÑOR esté en tu boca; porque con mano fuerte te sacó el SEÑOR de Egipto. (Éxodo 13:9).
Después de revelar la Pascua a Israel, Dios le dio Su ley y Días Santos. Entonces se le ordenó a Israel que invadiera la tierra prometida y que borrara todo vestigio de las prácticas paganas de las gentes de ahí, incluyendo la Pascua Florida o Easter.
Antes que los hijos de Israel entraran a su nueva tierra, Dios se preocupó de ponerlos en sobre-aviso. Ellos no tenían que adoptar absolutamente ninguna de las prácticas religiosas de los habitantes que acababan de desalojar. Las gentes de esa tierra, adoraban en muchas formas perversas, incluyendo su versión particular de los ritos de fertilidad de Ishtar. El gran líder religioso Moisés escribió la advertencia que Dios les hizo, y estas mismas palabras se nos están diciendo ahora.
Cuando el SEÑOR tu Dios haya destruido delante de ti las naciones que vas a desposeer, y las hayas desposeído y habites en su tierra, cuídate de no caer en una trampa imitándolas, después que hayan sido destruidas delante de ti, y de no buscar sus dioses, diciendo: "¿Cómo servían estas naciones a sus dioses para que yo haga lo mismo?" No procederás así para con el SEÑOR tu Dios, porque toda acción abominable que el SEÑOR odia ellos la han hecho en honor de sus dioses. (Deuteronomio 12:29-31).
A pesar de la advertencia de Dios de no adorarlo de la manera en que los paganos adoraron a sus dioses, Israel perdió de vista la Pascua y empezó a adorar a los dioses y diosas paganas de las gentes locales. Como castigo a este pecado, Dios quitó diez de las doce tribus de las manos del hijo de Salomón, Roboam, dividiendo el reino en dos. El cronista escribe:
Así dice el SEÑOR, Dios de Israel: "He aquí, arrancaré el reino de la mano de Salomón y a ti te daré diez tribus … porque me han abandonado, y han adorado a Astoret, diosa de los sidonios, (1 Reyes 11:31,33).
El Diccionario Bíblico y Arqueológico de Watson explica más acerca de Astoret:
Astoret o Astarté (fue), una diosa de los sidonios. También fue llamada como la reina del cielo; … Salomón, seducido por sus esposas extranjeras, introdujo la adoración de Astoret en Israel.
La Enciclopedia de Unger descubre la identidad de esta diosa:
Astoret, Astarté, una diosa cananita. La Ishtar babilónica, la diosa del amor sensual, la fertilidad y la maternidad. Adoraciones disolutas eran conducidas en su honor. (p. 412).
Astoret es la diosa de Easter, Astoret es la diosa de la Pascua Florida. En aquél entonces, Dios castigó severamente a Su pueblo por adorarla, y Él no acepta absolutamente tal adoración en la actualidad.
Después que las tribus se separaron, Israel continuó con su caída a la idolatría. Dios reveló a Ezequiel, qué tanto Su pueblo se había hundido en este pecado. El profeta, escribió las palabras de Dios para nosotros.
Entonces me llevó a la entrada de la puerta de la casa del SEÑOR que está al norte; y he aquí, había allí mujeres sentadas llorando a Tamuz. (Ezequiel 8:14).
Tamuz era el hermano de Ishtar, diosa de la primavera y la fertilidad. Los israelitas lloraban durante su supuesta ausencia en el invierno, esperando que sus lágrimas trajeran de regreso al sol y abundante cosecha. Tan estúpido como esto era, Dios revela que Él lo considera aún peor.
Ezequiel escribió la celebración del regreso de Tamuz, con su hermana Ishtar en la primavera. El profeta escribió lo que Dios le dijo:
Y me dijo: ¿Has visto, hijo de hombre? Aún verás mayores abominaciones que éstas. Entonces me llevó al atrio interior de la casa del SEÑOR. Y he aquí, a la entrada del templo del SEÑOR, entre el pórtico y el altar, había unos veinticinco hombres de espaldas al templo del SEÑOR y de cara al oriente, y se postraban hacia el oriente, hacia el sol. (Ezequiel 8:15-16).
Dios condenó a aquéllos que le dieron la espalda, adorando al sol en la mañana en un servicio al despuntar el alba para Ishtar. El Todo Poderoso describe esta práctica como “una gran abominación” ¡Dios la condena! Cuando los cristianos se reúnen en el festival antiguo dedicado a la misma diosa, y encaran al sol conforme va saliendo en el horizonte, adorando a su dios, ¿El Eterno juzga esto como algo menos que demoníaco?
Los israelitas de antaño habían perdido el conocimiento de la manera apropiada de adorar al verdadero Dios. Ellos habían abandonado la Pascua del Señor. Al paso del tiempo, ellos llegaron a creer que estaban honrando a Dios con sus celebraciones y símbolos paganos. Esto es exactamente lo que algunos cristianos hacen involuntariamente en nuestros días.
La Pascua de Dios, Perdida y Recuperada
Al paso del tiempo, Israel dejó que la Pascua de Dios dejara de celebrarse. Ellos adoptaron las prácticas paganas de la adoración al sol, otra vez, yendo más lejos, hasta el punto de ofrecer a sus hijos al fuego. Adoptando la creencia supersticiosa de que el fuego venía del sol, ellos sacrificaron a sus hijos al fuego creyendo que sus ofrendas podían purificar a sus familias.
Finalmente, Dios envió a las diez tribus de la Casa de Israel en cautividad a causa de sus abominaciones. Sus hermanos más obedientes, los judíos en el sur, fueron dispensados por aproximadamente otros cien años. Al paso del tiempo, también ellos cayeron presa de estas aparentemente seductoras prácticas paganas. La Pascua de Dios, se perdió de nuevo.
Al pasar el tiempo, el rey Ezequías nació. Este gran hombre restauró la adoración del Dios verdadero. Como parte de su movimiento de reforma, él ordenó que Judá una vez más, debía guardar la Sagrada Pascua de Dios. El cronista escribió:
Ezequías comenzó a reinar cuando tenía veinticinco años, y reinó veintinueve años en Jerusalén. El nombre de su madre era Abías, hija de Zacarías. E hizo lo recto ante los ojos del SEÑOR, conforme a todo lo que su padre David había hecho. En el primer año de su reinado, en el mes primero, abrió las puertas de la casa del SEÑOR y las reparó. Hizo venir a los sacerdotes y a los levitas y los reunió en la plaza oriental. Entonces les dijo: Oídme, levitas. Santificaos ahora, y santificad la casa del SEÑOR, Dios de vuestros padres, y sacad lo inmundo del lugar santo…Entonces Ezequías envió aviso por todo Israel y Judá, y también escribió cartas a Efraín y a Manases, para que vinieran a la casa del SEÑOR en Jerusalén a fin de celebrar la Pascua al SEÑOR, Dios de Israel. (2 Crónicas 29:1-5; 30:1).
Ezequías instituyó muchas reformas, pero después de su muerte, el pueblo de Dios otra vez sucumbió ante la influencia pagana. Los judíos retrocedieron a la adoración idólatra, perdiendo de vista los Días Santos de Dios de nueva cuenta.
Después de esto, muchas décadas pasaron antes que un sacerdote se encontrara con la ley de Dios, y le diera una copia al nuevo líder, el rey Josías. El rey estudió la ley de Dios y fue movido a un gran arrepentimiento. Su respuesta inmediata fue la de restaurar la Pascua de Dios. La ley fue encontrada muy tarde como para ser observada en Aviv 14, de acuerdo al mandamiento, así que Judá, guardó la Pascua de Dios en el segundo mes, como está escrito:
Después el rey se puso en pie junto a la columna e hizo pacto delante del SEÑOR de andar en pos del SEÑOR y de guardar sus mandamientos, sus testimonios y sus estatutos con todo su corazón y con toda su alma, para cumplir las palabras de este pacto escritas en este libro. Y todo el pueblo confirmó el pacto…Quitó a los sacerdotes idólatras que los reyes de Judá habían nombrado para quemar incienso en los lugares altos en las ciudades de Judá y en los alrededores de Jerusalén, también a los que quemaban incienso a Baal, al sol y a la luna, a las constelaciones y a todo el ejército de los cielos… A la entrada de la casa del SEÑOR, junto a la cámara de Natán-melec, el oficial que estaba en las dependencias, quitó los caballos que los reyes de Judá habían dedicado al sol, y prendió fuego a los carros del sol… Entonces el rey ordenó a todo el pueblo, diciendo: Celebrad la Pascua al SEÑOR vuestro Dios como está escrito en este libro del pacto. (2 Reyes 23:3, 5, 11, 21).
Siempre que el pueblo de Dios regresa a la verdadera adoración, siempre observa la Pascua de Dios, regocijándose en la verdad que han encontrado. Pero el curso de la apostasía continuó y finalmente los judíos perdieron de vista la ley de Dios nuevamente, cayendo finalmente por última vez. Dios entonces los llevó cautivos, así como había hecho con sus hermanos anteriormente. Después de setenta años, el pueblo judío fue finalmente liberado de la cautividad en Babilonia. Liderados por Esdras y Nehemías, ellos regresaron a su tierra, donde una vez más, reavivaron la observancia de la Pascua de Dios. Ahí, el pueblo de Judá, esperó por la venida de su Mesías.
Cristo Observó la Pascua de Dios
El patriarca Isaac profetizó que el Mesías saldría de Judá (Génesis 49:10). Jesús no podía nacer en otro lugar del mundo que no fuera el pequeño territorio de Judea, bajo el dominio romano. Si hubiera nacido en una nación gentil, él hubiera sido educado en una cultura que observaba los antiguos ritos de Ishtar.
Cristo tenía que nacer y vivir en un ambiente donde Él pudiera guardar la Pascua de Dios. Si Jesús no hubiera guardado la Pascua de Dios, Él hubiera pecado y nosotros no tendríamos Salvador. Por lo tanto, Jesús nació en Judea donde Dios sabía que la Pascua de Él sería respetada y observada. Allí, Jesús guardó la Pascua de Dios cada año conforme llegaba a la edad adulta.
Lucas nos dice lo siguiente:
Sus padres acostumbraban ir a Jerusalén todos los años a la fiesta de la Pascua. (Lucas 2:41)
Cristo siempre guardó la Pascua de Dios, y Él enseñó a Sus discípulos a guardarla también. De hecho, el último alimento que Jesús comió fue durante la Pascua de Dios. Jesús les dijo a Sus discípulos que se prepararan para esta celebración anual esa noche final.
Llegó el día de la fiesta de los panes sin levadura en que debía sacrificarse el cordero de la Pascua. Entonces Jesús envió a Pedro y a Juan, diciendo: Id y preparad la Pascua para nosotros, para que la comamos. (Lucas 22:7-8)
Cuando todo estuvo listo esa noche, Jesús observó la Pascua de Dios junto a Sus apóstoles. Lucas nos dice lo siguiente:
Cuando llegó la hora, se sentó a la mesa, y con Él los apóstoles, y les dijo: Intensamente he deseado comer esta Pascua con vosotros antes de padecer; porque os digo que nunca más volveré a comerla hasta que se cumpla en el reino de Dios. (Lucas 22:14-16)
Esta no fue una cena ordinaria, la Biblia establece “cuando llegó la hora”. Este fue un periodo de tiempo específico, cuando Dios había ordenado que Su Pascua comenzara. Esta fue después de que el sol se ocultó, iniciando el día 14 de Aviv o Nissan (Levítico 23:5). El sacrificio de Cristo comenzó a esta hora, con la traición de un amigo, este continuó con un juicio ilegal, una golpiza horrible y concluyó cundo fue clavado en el madero al tiempo exacto en que los corderos eran sacrificados.
El Apóstol Pablo Guardó la Pascua de Dios
Cristo enseñó a Sus discípulos como debían guardar la Pascua de Dios, pero el apóstol Pablo no estaba entre los doce al tiempo de la última cena pascual. Él fue llamado después, un apóstol de igual rango que los doce, pero llamado a ministrar las Iglesias gentiles. Él también fue enseñado personalmente por Cristo por tres años en el desierto de Arabia (Gálatas 1:17).
Mientras estuvo en este ambiente desértico, Cristo le enseñó a Pablo guardar la Pascua de Dios de la misma manera que Él le enseñó a los doce. A su vez, Pablo les enseñó a las Iglesias gentiles lo que se le había enseñado. Las Iglesias gentiles, guardaron fielmente la Pascua de Dios y los Días de Panes sin Levadura.
Mientras estuvo en Éfeso, Pablo le escribió a la Iglesia gentil de Corinto, cerca del año 55 d. C. Él les envió cartas durante los Días de Panes sin Levadura, en las cuales él escribió:
Limpiad la levadura vieja para que seáis masa nueva, así como lo sois, sin levadura. Porque aun Cristo, nuestra Pascua, ha sido sacrificado. Por tanto, celebremos la fiesta no con la levadura vieja, ni con la levadura de malicia y maldad, sino con panes sin levadura de sinceridad y de verdad. (1 Corintios 5:7-8)
En estos versículos, Pablo no estaba hablando de si la Iglesia gentil debía guardar esta Fiesta de Dios. Pablo les está enseñando la MANERA en cómo tenían que guardar la celebración. El hecho de que ellos iban a guardar los Días Santos, estaba fuera de dudas.
Después, en su primera carta a Corinto, Pablo explicó más de cómo guardar de una manera apropiada la Pascua de Dios. La iglesia de Corinto había sido confrontada con un número de herejías, y Pablo las corrigió, con respecto a la relación apropiada que tienen que tener los hombres y las mujeres. Después, Pablo habla de la importancia de lo largo del pelo, y finalmente explica que la Pascua cristiana no tiene que ser celebrada como una cena o comida normal. Pablo escribió:
Por tanto, cuando os reunís, [esto] ya no es comer la cena del Señor, (1 Corintios 11:20).
Algunos estaban con hambre, otros habían comido un banquete, y algunos pocos en realidad habían bebido demasiado. Pablo les recuerda a los cristianos gentiles que les estaba enseñando lo que Cristo le había enseñado a él como se aprecia en las siguientes instrucciones:
Porque yo recibí del Señor lo mismo que os he enseñado: que el Señor Jesús, la [misma] noche en que fue entregado, tomó pan. (1 Corintios 11: 23).
Notemos primeramente que el servicio de la Pascua de Dios no fue una celebración de un domingo semanal como algunos pretenden celebrarla en la actualidad. Por el contrario, Pablo está hablando de un servicio nocturno. Fue la noche en que Cristo fue traicionado. Ellos estaban cenando, y esa noche fue el anochecer del día catorce del primer mes de Aviv. Era la Santa Pascua de Dios.
Esa noche Cristo cambió los símbolos de comer el cordero, a comer pan y beber una pequeña cantidad de vino. Pablo enseñó que Jesús tomó pan y:
y después de dar gracias, lo partió y dijo: Tomen, coman, Esto es mi cuerpo que por ustedes es partido; hagan esto en memoria de mí. De la misma manera tomó también la copa después de haber cenado, diciendo: Esta copa es el nuevo pacto en mi sangre; hagan esto cuantas veces la bebáis en memoria de mí. (1 Corintios 11:24-25).
Pablo les recuerda a los cristianos que Cristo dijo “hagan esto”, dos veces durante esa noche. Por lo tanto, los verdaderos cristianos ¡debes hacer ESTO y NO algo más! Es un mandamiento de Cristo, y no lo podemos hacer cuando nos parezca bien hacerlo. Cristo observó la Pascua de Dios, Pablo observó la Pascua de Dios, los apóstoles observaron la Pascua de Dios, y nosotros debemos observar la Pascua de Dios. Cristo la observó como Dios la ordenó, y Pablo enseñó a los gentiles a practicar esta celebración una vez por año.
La Iglesia Continuó Celebrando la Pascua de Dios
La Iglesia de Dios, siempre ha celebrado la Pascua de Dios como Jesús lo estipuló. Después que Cristo fue clavado en el madero y resucitado, la Iglesia entera continuó con esta práctica. De hecho, la Pascua de Dios y los correspondientes Días de Panes sin Levadura, siempre fueron una parte intrínseca de la vida diaria de los cristianos.
Observemos como el Espíritu Santo inspiró al autor del libro de los Hechos, para grabar la época del año al referirse a éstos días. Lucas escribió:
Y viendo que esto agradaba a los judíos, hizo arrestar también a Pedro. Esto sucedió durante los días de los panes sin levadura. (Hechos 12:3)
Lucas, siendo él mismo un gentil, no hubiera grabado este tiempo en términos de la Pascua de Dios, a menos que este día fuera de vital importancia tanto en el pensamiento como en la práctica cristiana. Ilustrando esto, en el siguiente versículo, hay otra referencia a la Pascua de Dios. Los traductores de la versión bíblica de King James (el equivalente a la Reina-Valera en castellano), se equivocaron al traducir esta parte. En inglés la palabra Pascua es Passover, y este es el sentido de la Pascua de Dios, pero los traductores escribieron Easter, que es el equivalente a la Pascua Florida. En castellano, sin embargo, sólo está la palabra Pascua que se refiere a la Pascua de Dios, pero que los teólogos de este mundo utilizan para celebrar la Pascua Florida o Easter.
Y habiéndolo tomado preso, lo puso en la cárcel, entregándolo a cuatro piquetes de soldados para que lo guardaran, con la intención de llevarlo ante el pueblo después de la Pascua. (Hechos 12: 4).
El pueblo judío nunca celebró la Pascua Florida. Más aún, este día feriado nunca fue parte oficial de la iglesia, hasta que entró la corrupción, después del año 300 d. C. En consecuencia, el vocablo de la “Pascua Florida”, nunca fue parte del vocabulario de Lucas, y no tiene un lugar legítimo en este versículo. La palabra original inspirada en griego es “pasha”, y tenía que haber sido traducida como “La Pascua del Señor”. Actualmente, en los márgenes de muchas biblias, está la palabra correcta, y muchas traducciones modernas ya vienen con las palabras “La Pascua del Señor”. La Nueva Biblia Inglesa ya trae el significado de la palabra como sigue:
... con la intención de llevarlo ante el pueblo después de la Pascua del Señor (Hechos 12:4)
Pablo y sus asistentes, guardaron la Pascua del Señor y los Días de Panes sin Levadura. Vea lo que Lucas, el escritor del evangelio le dice de los viajes de Pablo en términos de esos días.
Nos embarcamos en Filipos después de los días de los panes sin levadura. (Hechos 20:6)
La Iglesia primitiva guardó la Pascua del Señor. En realidad, casi todos los eruditos reconocen esta verdad. Para ilustrar este punto, la Enciclopedia Británica en su edición número 11 establece:
No hay una sola indicación de la observancia del festival de la Pascua Florida en el Nuevo Testamento, o en los escritos de los padres apostólicos. Los primeros cristianos, continuaron observando las festividades judías, aunque en un espíritu nuevo, como conmemoraciones de los eventos en los cuales esos festivales representaban. Por lo tanto, la Pascua del Señor, con una nueva concepción añadida a esta, de Cristo como el verdadero Cordero Pascual, y el primero de los frutos de los muertos. Esta se continuó observando. (p. 828)
Los historiadores se dan cuenta que la Iglesia primitiva guardó fielmente la Pascua por más de tres siglos después de la ascensión de Cristo. Las enseñanzas originales de Cristo y los apóstoles se perdieron por algún tiempo, y junto con ellas la Sagrada Pascua de Dios. Esta fue como la apostasía del antiguo Israel.
¿Cómo la Pascua Florida remplazó a la Pascua de Dios?
Durante los primeros trecientos años después de Cristo, la observancia de la Pascua de Dios lentamente fue desapareciendo hasta que finalmente se extinguió. Conforme el tiempo pasó, la Fiesta de Dios fue remplazada por una forma de adoración, que había estado circulando por hacía muchos siglos. El Diccionario del Interprete de la Biblia explica:
El desarrollo del calendario (moderno) de la iglesia, fue un proceso increíblemente lento en la cristiandad, e igualmente sorprendente es el hecho de que tan poco del calendario judío original encontró un lugar en las celebraciones cristianas. Donde debíamos de haber esperado una transformación cristiana del Rosh Hashanah, Yom Kippur, Succoth, Jánuca, Purím, etc., encontramos solamente la retención del festival Pascual (al guardar la Pascua Florida) Esto es debido al hecho que el año de la iglesia fue mayormente la creación de la iglesia gentil, y el antecedente de notables días tales como la Navidad, y el de Epifanía, etc. Estos días son paganos, no judíos.
El entender como estos días festivos gentiles llegaron a remplazar las celebraciones originales de la iglesia es de mucha importancia para determinar como debemos adorar a Dios ahora. El cambio de la Pascua a la Pascua Florida no ocurrió por mandamiento de Dios. Esta no evolucionó al pasar el tiempo basado en los principios bíblicos o Escrituras. Este cambio no vino de un líder de la verdadera Iglesia Cristiana.
En cambio, este cambio radical en la adoración cristiana, siguió el mismo camino de la apostasía que sucedió en el antiguo Israel. Muchas décadas después que Cristo construyera la iglesia, nuevos jóvenes líderes, vieron las celebraciones antiguas como fuera de moda, además que las vieron como “judías”. Deseando llegar a las masas, ellos decidieron modificar la iglesia para que fuera moderna, de la época y acorde a la cultura. La Enciclopedia Grolier explica:
Los padres de la Iglesia, cambiaron esta celebración pagana (La Pascua Florida) a una celebración cristiana de la resurrección. (Vol. 17, 1966).
Los Últimos Dos Millones de Años, por la Asociación Reader’s Digest, describe este proceso. Los editores escriben:
Por un golpe de genialidad táctica, la iglesia, mientras que era intolerante con Las creencias paganas, estuvo dispuesta a utilizar las poderosas emociones generadas por la adoración pagana. Muchas veces, las iglesias se formaban donde los templos paganos habían estado antes, y muchos festivales paganos fueron añadidos al calendario cristiano. La Pascua Florida por ejemplo, un tiempo de sacrificio y de renacimiento en el año cristiano, tomó su nombre de la diosa nórdica Eoster, en cuyo honor se llevaban a cabo ritos cada primavera. En cambio, ella solamente era la versión norteña de la madre-tierra fenicia Astarté, diosa de la fertilidad. Los huevos de pascua continúan una vieja tradición en la cual el huevo es el símbolo del nacimiento; los pastelillos los cuales eran comidos para marcar los festivales de Astarté o Eoster, los cuáles son los ancestros directos de nuestros panes calientes en forma de cruz. (1981 p. 215)
La Iglesia sufrió una masiva metamorfosis, con creencias paganas, prácticas y festividades fueron añadidas a su calendario. Jesse Hurlbut, describe este cambio en el primer siglo en su libro “La Historia de la Iglesia Cristiana”:
Nombramos a la última generación del primer siglo, del 68 al 100 d.C., “La Edad de las Sombras”, en parte a causa de la oscuridad de la persecución que estaba sobre la Iglesia, pero más especialmente, porque de todos los periodos de la historia, es este del que sabemos menos… por cincuenta años después de la vida de Pablo, una cortina se extiende sobre la Iglesia, por la cual tratamos en vano de ver; y cuando finalmente se levanta, aproximadamente en el año 120 d.C., con los escritos de los primeros padres de la Iglesia, encontramos a una iglesia en muchos aspectos, muy diferente de los días de San Pedro y San Pablo. (p. 41)
Después del año 100 d.C., la iglesia era “muy diferente”. La Iglesia fue completamente transformada. Ya no era más la iglesia fundada en los apóstoles y los profetas, ¡con Jesucristo mismo como la verdadera piedra angular! ¿Qué sucedió?, ¿Cómo es que se dieron estos cambios?
Cuando los historiadores de la iglesia discuten este periodo, ellos claman no tener información de este tiempo, pero ellos ignoran la Biblia como una fuente histórica. La Biblia nos dice claramente lo que estaba ocurriendo en este primer siglo.
Durante el tiempo entre la resurrección de Cristo y la muerte del apóstol Juan, falsos ministros se apoderaron lentamente de las posiciones de influencia y poder en la Iglesia. Los apóstoles de Dios pelearon valientemente por mantener vivas las verdaderas doctrinas, pero tan pronto como el los años 50-51 d.C., un falso sistema ya estaba bien establecido, Pablo nos dice:
Porque ya está obrando el misterio de iniquidad (II Tesalonicenses 2:7)
Para el año 53 a.C., una falsa enseñanza concerniente al evangelio ya estaba bien establecida y haciendo su insidioso trabajo. Pablo escribió:
Estoy maravillado de que tan pronto os hayáis traspasado del que os llamó a la gracia de Cristo, a otro evangelio: No que hay otro, sino que hay algunos que os inquietan, y quieren pervertir el evangelio de Cristo. Mas aun si nosotros o un ángel del cielo os anunciare otro evangelio del que os hemos anunciado, sea anatema. (Gálatas 1:6-8)
Dentro de los dos siguientes años, para el año 55 a. C., falsos ministros fueron rápidamente aceptados en la iglesia. El apóstol Pablo escribe a la iglesia de Corinto, estableciendo:
Porque si el que viene, predicare otro Jesús que el que hemos predicado, o recibiereis otro espíritu del que habéis recibido, u otro evangelio del que habéis aceptado, lo sufrierais bien. (II Corintios 11:4)
Pablo continua explicando la obra destructiva de los falsos maestros. Ellos parecen ser verdaderos ministros en lo exterior, pero enseñan falsas doctrinas a los creyentes desprevenidos. Pablo inequivocadamente dice:
Porque éstos son falsos apóstoles, obreros fraudulentos, trasfigurándose en apóstoles de Cristo. Y no es maravilla, porque el mismo Satanás se transfigura en ángel de luz. (II Corintios 11:13-14)
Para el año 68 d.C. Pedro fue forzado a escribir un testimonio similar. Él establece que falsos ministros se han filtrado en la iglesia.
PERO hubo también falsos profetas en el pueblo, como habrá entre vosotros falsos doctores, que introducirán encubiertamente herejías de perdición, y negarán al Señor que los rescató, atrayendo sobre sí mismos perdición acelerada. (II Pedro 2:1)
Para el año 69 d.C., Pedro, Pablo y muchos otros de los líderes de la Iglesia ya habían sido martirizados. Esto creó un vacío en el poder, en el cual hombres ambiciosos e inmorales, corrieron a cubrir tal vacío. La última carta escrita en el Nuevo Testamento, escrita a finales de los 80s o al principio de los 90s d.C. Hablan acerca de la situación en la Iglesia. Judas escribió:
Amados, por la gran solicitud que tenía de escribiros de la común salud, me ha sido necesario escribiros amonestándoos que contendáis eficazmente por la fe que ha sido una vez dada a los santos. Porque algunos hombres han entrado encubiertamente, los cuales desde antes habían estado ordenados para esta condenación, hombres impíos, convirtiendo la gracia de nuestro Dios en disolución, y negando a Dios que solo es el que tiene dominio, y a nuestro señor Jesucristo. (Judas 1:3-4)
La Biblia revela que conforme la Iglesia se aproximaba al final del primer siglo, los verdaderos cristianos se vieron en dificultad de mantener las enseñanzas de Cristo y Sus discípulos. Un diferente evangelio se estaba predicando, otro Jesús se estaba propagando, y un nuevo espíritu estaba infiltrándose en la iglesia. La ley de Dios estaba siendo minimizada y la Iglesia estaba siendo cambiada desde adentro lentamente.
Después de una sublevación judía y la destrucción de Jerusalén en el año 70 d. C., el sentimiento anti-judío se esparció a través del imperio romano. Para evitar persecución, muchos de los que profesaban el cristianismo, empezaron a evitar cualquier cosa que pareciera judío.
Más aún, muchos habían venido con antecedentes paganos, y habían observado por décadas las ceremonias dominicales en honor al sol, antes de este tiempo. En consecuencia, muchos regresaron a su adoración anterior de Ishtar –clamando que celebraba la resurrección de Cristo en un más familiar domingo.
Contrario al verdadero significado de la frase bíblica, muchos empezaron a llamar al domingo “el día del Señor” (Apocalipsis 1:10; Isaías 34:8). Esto pareciera dar legitimidad al domingo y a la Pascua Florida, y esto guió a muchos a volver a las antiguas maneras de adoración. Las Iglesias ministradas por el apóstol Juan en Asia, permanecieron fieles, y continuaron con la observancia de la Pascua de Dios. La enciclopedia británica explica:
En el siglo segundo de nuestra era, existían muchas iglesias en Asia, las cuales guardaban el día catorce (La Pascua). Ellos fueron llamados los cuartodecimanos, lo que significa que ellos guardaban el día catorce del primer mes lunar. Entre los que guardaban el festival del día catorce, se cuenta a Policarpo… Es (también) incontrovertiblemente claro que los cristianos cuartodecimanos celebraron la Pascua de Dios. El nombre y la fecha del festival son los mismos como en el calendario israelita… Los cristianos cuartodecimanos conmemoraron sólo la muerte del Señor Jesús, y no Su resurrección.
Antes que el apóstol Juan muriera, antes del año 100 d.C., él personalmente enseñó a un joven discípulo llamado Policarpo. Para el año 159 d.C., la observancia de la Pascua Florida, había llegado a ser la observancia predominante en las iglesias de occidente, y Policarpo viajó a Roma para contrarrestar esta práctica pagana, la cual se había levantado ahí. En “Los Padres de Nicea y Después de Nicea” Irineo escribió:
Pero Policarpo, también no solo fue instruido por los apóstoles, y familiarizado con muchos de los que habían visto a Cristo, sino que también fue nombrado por Apóstoles en Asia, obispo de la iglesia de Esmirna… también estuvo en Roma en el tiempo de Aniceto y provocó que muchos se alejaran de los herejes y fueran a la Iglesia de Dios. Mientras estuvo en Roma, Policarpo discutió el asunto de la Pascua Florida con el obispo de Roma… Aniceto (no pudo), persuadir a Policarpo de no observarla (La Pascua de Dios), porque él siempre la había observado con Juan el discípulo de nuestro Señor, así como con el resto de los apóstoles, con los cuales él se juntaba; y tampoco Policarpo persuadió a Aniceto para observarla, el cual dijo que él estaba atado a seguir las costumbres de los presbíteros antes que él.
Ya que Roma era la ciudad capital del imperio, la iglesia romana empezó a verse a sí misma como la iglesia central o sede de todo el cristianismo. Al pasar el tiempo, la iglesia romana también había imitado el sistema gubernamental civil romano.
Habiéndose nombrado a sí mismos para ser los líderes, la iglesia en Roma, empezó a demandar que todas las iglesias en el imperio se sometieran a sus reglas – aún cuando sus decisiones parecieran no bíblicas.
Finalmente, aproximadamente 40 años después de la visita de Policarpo a la ciudad capital, Roma estaba convencida que ella ahora tenía el poder para exigir que las iglesias en el oriente, eliminaran la observancia de la Pascua de Dios. El fiel Policarpo había sido desde hace mucho martirizado, pero él había entrenado a un hombre llamado Policrates para que lo remplazara.
Este nuevo líder de las iglesias en oriente, se mantuvo peleando para conservar las enseñanzas originales. Consecuentemente, Policrates también viajó a Roma para rebatir al nuevo obispo de Roma acerca de la Pascua Florida o la Pascua de Dios. La enciclopedia británica nos dice el resultado:
Esa provincia (pastorada por Juan), fue la única porción del cristianismo la cual seguía adherida a la costumbre judía, y Víctor, demandó que todos debían adoptar la manera que prevalecía en Roma. Este Policrates, firmemente se rehusó a estar de acuerdo y utilizó muchas razones de peso para lo contrario por lo cual, Víctor procedió a excomulgar a Policrates y a los cristianos para que continuaran con la manera de occidente. (P. 828)
Eusebio, es considerado ser el más autorizado historiador de la Iglesia de los primeros tres siglos. En su famoso libro “Historia Eclesiástica”. Él escribió acerca de esta famosa controversia, y dice que:
Los obispos de Asia, quienes insistieron que ellos debían observar la costumbre transmitida a ellos hacía muchos años, estaban encabezados por Policrates.
Eusebio, entonces procedió a tomar nota de la carta escrita a Roma por este valeroso hombre de Dios, Policrates. Él escribe:
Nosotros por nuestra parte, guardamos el día (La Pascua de Dios), de una manera escrupulosa, sin añadirle, ni quitarle. Ya que en Asia, grandes luminarias duermen y quienes van a resucitar otra vez en el día del Señor a su regreso, cuado Él venga con gloria desde los cielos y buscará a todos Sus santos – tales como Felipe, uno de los doce apóstoles, el cual duerme en Hierápolis… a Juan, quien se recargó en el pecho del Señor… él también duerme en Éfeso. Luego en Esmirna, está Policarpo, obispo y mártir; y Treseas, el obispo y mártir de Eumenia, que también duerme en Esmirna. ¿Necesito también mencionara a Sagaris, obispo y mártir que duerme en Laodicea, o el bendito Papiro, o el eunuco, que vivió enteramente en el Espíritu Santo, y que reposa en Sardis, esperando por la visitación del cielo, cuando él resucitará entre los muertos? Todos ellos guardaron el día catorce del mes primero, como el principio del festival Pascual, de acuerdo con el evangelio, no desviándose en los más mínimo, sino siguiendo la regla de la fe. Al final de todos, también yo, Policrates, el menor de todos ustedes, así hago de acuerdo a la tradición de mi familia,… ya que siete de ellos fueron obispos y yo soy el octavo, y mi familia siempre ha guardado la festividad cuando el pueblo saca la levadura. Así que yo, mis amigos, después de pasar sesenta y cinco años al servicio del Señor y conversando con cristianos de todas las partes del mundo, y escudriñando cuidadosamente todas las Santas Escrituras, no tengo miedo de las amenazas. Mejor gente que yo ha dicho; ‘debemos obedecer a Dios antes que a los hombres.’ (P. 232)
El famoso escritor Irineo, persuadió al obispo de Roma, Víctor de no excomulgar a todas las iglesias en el oriente. Sin embargo, la controversia se encarnizó por muchos años después de esto. Esta división sobre la Pascua Florida no fue resuelta hasta que se hizo formalmente una regla por el pagano emperador romano Constantino en el concilio de Nicea en el año 325 d. C.
Siglos antes de este famoso concilio, el profeta Daniel había hablado de “un pequeño cuerno” que surgiría. Este pequeño cuerno simbolizaba a un líder, que aunque limitado en poder, pensaría en cambiar los tiempos y las temporadas (Daniel 7:25). Constantino cumplió con esta antigua profecía de Daniel.
Fue este hombre el responsable de la unión de iglesia y estado. Constantino se dio cuenta que a causa de la desenfrenada inmoralidad entre sus súbditos, el imperio se estaba degenerando. Por el otro lado, dentro del imperio había un movimiento fuera de la ley o ilegal llamado cristianismo, cuyos adherentes tenían una gran moral y quienes preferían morir, antes que abandonar su fe. Constantino aprovechó la creciente fe cristiana para unir y fortalecer su desquebrajado reino.
El pagano emperador decidió legalizar el cristianismo. Promulgó el edicto de tolerancia, y en todo el imperio, los creyentes se regocijaron, porque la nueva ley paró las persecuciones. Pero este gozo duró muy poco. Al final, Constantino proclamó ilegal cualquier religión, excepto la versión romana de la fe.
Con respecto al asunto de la Pascua Florida o la Pascua de Dios, la preocupación de Constantino era para la unión de su imperio. La observancia de la Pascua de Dios, por algunas de las Iglesias, era una amenaza para la solidaridad que él necesitaba para cementar su decadente imperio. En consecuencia, el emperador llamó a los obispos de Nicea para resolver este asunto y terminara con la división.
En este famoso concilio, el emperador romano declaró rotundamente que él haría ilegal a la Pascua de Dios, y haría la Pascua Florida el día oficial de la iglesia. Después de esta monumental decisión, él escribió una carta a todas las iglesias en el imperio explicándoles su racionamiento de este objetivo. Lo que sigue es una parte de esa carta:
Cuando la cuestión surgió relativo al sagrado festival de la Pascua Florida, fue universalmente pensado que sería conveniente que todos debiéramos guardar la fiesta en un solo día;… fue declarado particularmente sin valor por esto, el más santo de todos los festivales, seguir la costumbre de los judíos, quienes se han manchado las manos con el peor de los crímenes, y cuyas mentes fueron enceguecidas… Nosotros no debemos, por lo tanto, tener nada que ver en común con los judíos… en unanimidad hemos adoptado esta manera, deseamos queridos hermanos, separarnos de la detestable compañía de los judíos, porque realmente es vergonzoso para nosotros oírlos jactarse, que sin su dirección, no podemos guardar la fiesta… Ellos no poseen la verdad en este aspecto de la Pascua Florida. Una divina providencia hará que esta costumbre sea rectificada y regulada de una manera uniforme, y todos , espero que estemos de acuerdo en esto. Así por este lado, es nuestro deber no tener nada que ver en común con los asesinos de nuestro Señor; y por el otro lado, la costumbre ahora seguida por las iglesias del oeste, del sur, y las del norte, y por algunas del este es la más aceptable… Ustedes deben considerar no solo que el número de las iglesias en estas provincias hacen una mayoría, sino que también, es correcto no tener nada en común con los judíos.
En el concilio de Nicena, la decisión fue hecha para adoptar universalmente la observancia de la Pascua Florida. Esta ley llegó a ser la regla para todos los cristianos profesos. Desde ese tiempo en adelante, aquéllos que eran parte del imperio romano, celebraron la Pascua Florida, y aquéllos que se mantuvieron fieles a las enseñanzas de Cristo y los apóstoles fueron clandestinos para guardar su fe.
En este contexto, es muy importante considerar porque fue hecha esta decisión. ¿Fue este juicio legítimo?, ¿Tuvo la aprobación de Dios? La carta del emperador señala tres razones principales para esta histórica decisión. Estas se encuentran enlistadas abajo:
Tres Razones Por Las Que El Emperador Constantino Cambió La Pascua De Dios Por La Pascua Florida
- Era conveniente para todos guardarla el mismo día
- La mayoría estaba ya celebrando la Pascua Florida
- No tener nada en común con los judíos
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Cuando llegó el tiempo de la decisión con respecto a la Pascua de Dios, no hubo mención alguna de lo que las Sagradas Escrituras decían acerca de la Fiesta de Dios, no hubo referencia a lo que Cristo practicó y no hubo alusión de lo que el apóstol Juan había enseñado. No hubo mención de lo que Pablo enseñó a las iglesias gentiles. No hubo referencia alguna del versículo que establece que a los judíos se les dio un rol único en toda la historia de la humanidad, para preservar las Sagradas Escrituras (Romanos 3:1-3).
La iglesia fue hecha ahora parte del imperio romano. Los líderes de la iglesia romana influenciaron al emperador, y él, en lugar de Dios, dictó lo que la iglesia tenía que creer y practicar –todo esto basado en razones políticas, no en las Escrituras.
La verdadera Iglesia continúa guardando la Pascua de Dios
El concilio de Nicea, fue un momento definitivo en la historia de toda la civilización occidental. La creciente iglesia la cual se llamó a sí misma “cristiana” llegó a estar inextricablemente unida con el sistema político romano en la profetizada inmunda alianza. El “pequeño cuerno” de Daniel hizo su trabajo y la mujer (una iglesia en terminología profética), empezó a cabalgar a la bestia – el santo imperio romano (Apocalipsis 17:3,7). Desde este momento, la iglesia cambió ¡de ser perseguida a ser la perseguidora!
Los líderes de lo que un día sería llamada la Iglesia Católica Romana, empezaron a matar, meter en prisión y a confiscar las propiedades de aquéllos que no obedecían y estaban de acuerdo con la nueva “cristiandad”. Como Cristo había profetizado, la nueva iglesia empezó a matar al pueblo de Dios, pensando que le hacían un servicio a Dios (Juan 16:2). Pero estos ataques de la gran iglesia en contra de aquéllos que guardaban la Pascua de Dios, no paró a los verdaderos creyentes de adorar como Cristo les había enseñado.
Jesús había prometido que Su Iglesia jamás moriría (Mateo 16:18). Aunque tuvieron que esconderse, la verdadera Iglesia siguió existiendo. El pueblo de Dios ha persistido en guardar la verdadera Pascua. En su libro, “De la Comunidad Apostólica a Constantino”, Karl Baus, traza la historia de los fieles del tercer siglo, hasta el quinto siglo. Él escribió:
La minoría cuartodecimana, permaneció fiel a su práctica anterior durante todo el III siglo,… (después) el Concilio de Nicea, expulsó a los cuartodecimanos de la comunidad eclesiástica. Después de eso, sus números fueron decayendo, hasta ya entrado el siglo V, la gran iglesia tuvo que tratar con ellos. (p. 271)
Para el siglo séptimo d.C., la Iglesia se hizo visible otra vez. Durante este tiempo, las montañas de Asia Menor y Armenia ocultaron a un pueblo llamado Pauliciano. El historiador bíblico Broodbent, describe a este pueblo en La Iglesia Peregrina:
La persecución de la cuál ellos fueron objeto, y la destrucción sistemática de su literatura, oculta de nosotros, todo, excepto algunos rasgos de su historia, aunque lo que permanece es suficiente para mostrar lo que había en esa amplia región de Asia Menor y Armenia,…iglesias de creyentes bautizados, discípulos del señor Jesucristo, quienes guardaron las enseñanzas de los apóstoles, recibidas de Cristo y contenidas en las Escrituras, en un testimonio inquebrantable de lo primero.
Fred Coneybear, encontró y tradujo el libro Pauliciano, La Llave de la Verdad. En este libro, él explica que finalmente entendió que estos pueblos eran el remanente de la Iglesia original:
Todos los que han escrito acerca de ellos, han estado confundidos… Ahora me doy cuenta (él dice), que yo había tropezado en el monumento de una fase de la Iglesia cristiana tan viejo y desgastado, que el mismo recuerdo de este, se había perdido. El Sábado fue tal vez guardado. El miércoles y viernes no habían sido guardados como días de ayuno, y de la navidad moderna y de la anunciación y de las otras festividades conectadas con la vida de Jesús antes de su cumpleaños treinta. De esta fase de la Iglesia yo no sabía nada. La impresión general que deja el estudio de esto en nosotros, es que en esto, tenemos delante nuestro una forma de Iglesia no muy lejana de la cristiandad judía primitiva de Palestina.
Los paulicianos permanecieron visibles hasta cerca del siglo X. Siguiendo el ejemplo de Cristo, ellos guardaron la Pascua del Señor por siglos antes que finalmente se perdieran en la historia.
Para el siglo XIII, la Iglesia reapareció, esta vez identificada como los valdenses. La Nueva Enciclopedia Religiosa Schaff Herzog, dice de ellos que:
Ellos estaban determinados a celebrar la Pascua del Señor anualmente, y eso en Francia había sido la costumbre de esa gente, celebrarla anualmente, desde un tiempo muy temprano…en Alemania, así como en Francia, los valdenses celebraban la Pascua del Señor anualmente…(p. 243).
El notado historiador Mosheim, explica que los remanentes de este mismo grupo, eran llamados pasagenianos en Italia. Ellos profesaban guardar los Diez Mandamientos de Dios en donde ellos vivían en los años 1100-1200. Mosheim explica sus creencias, diciendo:
En Lombardi, la cual era la residencia principal de los herejes italianos, surgió una secta singular conocida, y no se porque era nombrada así, se denominaban los pasagenianos…ellos tenían la más extrema aversión al dominio y disciplina de la iglesia de Roma, pero eran al mismo tiempo distinguibles por dos doctrinas religiosas, las cuales eran particulares de ellos. La primera era una noción que la observancia de la ley de Moisés, en todas las cosas excepto las ofrendas de sacrificios, era obligatoria sobre los cristianos; en consecuencia de la cual ellos …se abstenían de aquéllas carnes, cuyo uso estaban prohibidas bajo la economía mosaica y celebraban el Sábado judío. (Hist. Ecle., Sig, 12, parte 2, cap. 5, secc. 14, p. 127).
Durante el siglo XVII, la Iglesia reapareció una vez más, esta vez en Inglaterra. La Biblioteca Pública de Londres tiene estas notas escritas en la Historia de la Iglesia Verdadera:
Una queja ha entrado en cierta gente por celebrar la cena del Señor en la mañana cuando se ha dicho que se tiene que celebrar en la noche. El nombre de ‘Iglesia de Dios’ es mencionado dos veces refiriéndose al pueblo que guarda la Pascua en la noche.
En el libro: La Historia de la Verdadera Iglesia, Dugger describe la Iglesia en América. Él escribe:
La Iglesia en Rhode Island se fundó en el año 1671, y en Efreta, Pensilvania, en mayo de 1725, con numerosas congregaciones a través de los estados del oeste … Durante estos primeros días coloniales, las congregaciones al principio estuvieron aisladas a causa de la distancia y la falta de medios de transportación con ausencia de caminos entre ellas. Al estar aisladas para adorar y compartir la una con la otra, encontramos congregaciones en un lugar llamadas la Iglesia de Cristo, y en otro lugar la Iglesia de Dios, mientras que en otras comunidades, simplemente eran llamadas ‘Congregaciones Sabáticas’, pero la creencia era prácticamente la misma. Ellos tenían los mandamientos de Dios, y la fe de Jesús, observaban el verdadero Sabbath, guardando la cena del Señor anualmente el día 14 del primer mes (ps. 252-253).
En su libro: Historia de los Sabatístas, Clarke grabó que la Iglesia seguía guardando la Pascua cien años después. Él escribió:
Algunas de éstas(en el occidente de Virginia) iglesias, creían en el lavamiento de los pies de uno al otro, en un tiempo señalado… pero el Sábado y el bautismo son sus principios característicos… con respecto a la Pascua, o la Cena del Señor en al menos una de las asambleas, de los primeros Sabatístas en el oeste de Virginia, lo siguiente es muy ilustrativo; ‘Marzo 21, 1853, se votó que la Comunión, sea llevada a cabo una vez cada doce meses, el día 14 del primer mes judío, ie.,en la noche de la Pascua.
Desde el pasado, y a través del la más reciente historia de los siglos XIX, XX y XXI, miles de congregaciones de la Iglesia de Dios, alrededor del mundo, han continuado fielmente la celebración de la Pascua de Dios. La Iglesia de Dios Eterna es una de esas asambleas que se han comprometido a guardar este sagrado día que recuerda el sacrificio de Jesucristo. La Iglesia enseña que aún cuando Cristo finalmente regrese en gloria, Él no va a anular la observancia de la Pascua de Dios. En cambio, Su regreso presagia un tiempo cuando toda la gente va a observar la Pascua de Dios.
La Pascua es una Ordenanza Eterna
La pascua tenía que ser observada para siempre, por lo tanto Dios le dijo a Moisés que guardara las siguientes palabras:
Y este día os ha de ser en memoria, y habéis de celebrarlo como solemne al Eterno durante vuestras generaciones: por estatuto perpetuo lo celebraréis. (Éxodo 12:14)
La pascua es una ordenanza para siempre. No fue quitada cuando Cristo murió y no va a ser eliminada cuando Él regrese.
Jesús claramente dijo que Él celebraría la Pascua en Su reino. En la última cena, Cristo habló largamente con Sus discípulos y Él hizo la siguiente promesa:
Y les dijo: En gran manera he deseado comer con vosotros esta Pascua antes que padezca; Porque os digo que no comeré más de ella, hasta que se cumpla en el reino de Dios. Y tomando el vaso, habiendo dado gracias, dijo: Tomad esto, y partidlo entre vosotros; Porque os digo, que no beberé más del fruto de la vid, hasta que el reino de Dios venga. (Lucas 22:15-18).
Jesús habló a Sus seguidores acerca de Su regreso, explicándoles que Él tomaría otra vez la Pascua y bebería otra vez el vino con ellos. Él reitera esto en el evangelio de Mateo, diciendo:
Y os digo, que desde ahora no beberé más de este fruto de la vid, hasta aquel día, cuando lo beba de nuevo con vosotros en el reino de mi Padre. (Mateo 26:29)
Pocos han entendido esta verdad. Cuando Cristo vino la primera vez, Él no cambió los Días Santos, sino que Él los guardó, Sus seguidores continuaron con su celebración, y aún más, Cristo los va a celebrar en el Milenio.
Cuando Cristo venga la segunda vez, Él promete tomar un enfoque mucho más agresivo, literalmente, forzando la observancia de Sus Días Santos. Él literalmente va a imponer una pena sobre aquéllos que se rehúsen a guardar Sus Días Santos. El profeta Zacarías revela que Cristo les va a requerir a aquéllos que sobrevivan a la batalla de Armagedón, observar Sus Fiestas ordenadas, él escribió:
Y todos los que quedaren de las gentes que vinieron contra Jerusalén subirán de año en año a adorar al Rey, el Eterno de los ejércitos, a celebrar la fiesta de las Cabañas. Y acontecerá, que los de las familias de la tierra que no subieren a Jerusalén a adorar al Rey, el eterno de los ejércitos, no vendrá sobre ellos lluvia. (Zacarías 14:16-17).
Después que Cristo regrese, Él establecerá Su reino. Va a ser literalmente el gobierno de Dios sobre esta tierra. Él va a juntar al disperso Israel de la cautividad a la tierra que Él prometió, una segunda vez. Ahí, Él empezará a reconstruir Jerusalén. Él va a construir un hermoso templo, pondrá un príncipe sobre el, y va a requerir que guarden Sus Días Santos.
En el libro de Ezequiel, muchos capítulos discuten el nuevo templo, el cual va a ser la sede para el gobierno del mundo entero. En el capítulo cuarenta y cinco, Ezequiel habla de las varias ofrendas que se van a dar, y después habla de la Pascua. Ezequiel explica que el príncipe del templo, les va a enseñar a guardar la Pascua de Dios a las gentes. Él escribió:
El mes primero, a los catorce días del mes, tendréis la pascua, fiesta de siete días: se comerá pan sin levadura. (Ezequiel 45:21).
Cristo va a obligar la observancia de Sus Días Santos durante el gobierno del milenio, y de esa manera, todos van a conocer a Dios y Sus caminos. Habacuc, escribió estas motivantes palabras:
Porque la tierra será llena de conocimiento de la gloria del ETERNO, como las aguas cubren la mar. (Habacuc 2:14).
Este tiempo maravilloso se aproxima rápidamente. Jesús gobernará la tierra por mil años. Durante este periodo, todos van a conocer a Dios. Los pueblos no celebrarán más la Pascua Florida. Todos van a guardar la ceremonia santa de la Pascua de Dios, la Pascua cristiana. Todos van a entender el amor de Dios y la magnitud del sacrificio que Él hizo por cada uno de nosotros, conforme guardamos la Pascua de Dios año tras año.
Encarando una Elección
Como los antiguos israelitas que cayeron, perdiendo todo conocimiento de los Días Santos de Dios, muchos de los que se dicen ser cristianos en la actualidad, han perdido el conocimiento de la Pascua de Dios. No se dan cuenta que Dios les va a requerir guardar Su Pascua en el futuro, que Sus fieles siempre han guardado esta ceremonia, o que Dios planeó la observancia de la Pascua desde el mismo principio.
Las escrituras revelan que Cristo fue en realidad sacrificado antes de la fundación del mundo (Apocalipsis 13:8). Esto significa que la Pascua fue planeada antes que el hombre existiera. Días antes de la creación del hombre, Dios estableció el calendario astronómico en los cielos con un propósito específico en mente. Dios dijo:
Y dijo Dios: Sean lumbreras en la expansión de los cielos para apartar el día y la noche: y sean por señales, y para las estaciones, y para días y años. (Génesis 1:14).
En el cuarto día de la creación, Dios estableció los grandes cuerpos astronómicos del sol y la luna en sus respectivas órbitas para “señales” y para “temporadas”. La palabra “señal” es la palabra hebrea “owth”, y significa marca o faro. Owth es la misma palabra que Dios utiliza cuando Él dice que Sus Sábados son una “señal” (Éxodo 31:13). El Eterno entonces creó el Sabbath en el séptimo día, y esa celebración semanal continúa hasta nuestros días.
La otra palabra que Dios utiliza para describir Su propósito al poner al sol y la luna en sus respectivas posiciones es “temporadas”. Esta palabra es la palabra hebrea “moad” o “mowdah”, y literalmente significa días para “reunión”, u “observancia de un Día Santo”.
Esta verdad nos da una gran perspectiva. Dios en realidad estableció el calendario astronómico y lo puso en movimiento antes que creara al hombre, y estos grandes cuerpos son para servir como un calendario luni-solar, para señalar el tiempo en que se tienen que observar Sus Días Santos.
¡Esto es de un gran significado! Esto significa que Dios planeó expiar el pecado del hombre antes de la fundación del mundo, y por lo tanto, Él estableció la Pascua, representando Su muerte como expiación en el calendario de la creación para ser celebrada en la primera luna llena del primer mes de cada año como un recordatorio.
Dios después le reveló esta celebración a Su pueblo cuando los libró de su esclavitud en Egipto. Cuando el pueblo de Dios le fue fiel, guardaron la Pascua de Dios, cuando ellos se desviaron de Dios, ellos celebraron la Pascua Florida.
En el nuevo testamento, Jesús guardó la Pascua como un ejemplo para nosotros a seguir (1 Juan 2:6). Sus apóstoles la guardaron, y Pablo le enseñó a los gentiles a guardarla (1 Corintios 5:7). Aún más, históricamente la Iglesia de Dios a través de los siglos, ha guardado fielmente esta ordenanza. Y en la actualidad, existen alrededor del mundo miles de congregaciones de la Iglesia de Dios guardando los mandamientos de Dios en lugar de las tradiciones del hombre. Cuando Cristo regrese finalmente, Él le va a enseñar a toda la humanidad a observar Sus Días Santos, incluyendo la Pascua.
Una Decisión que Hacer
¿Qué acerca de usted? Y ¿Qué acerca de ahora? ¿Qué va a hacer con el conocimiento que se le está dando? Su decisión es de gran importancia. Para ser un hijo o hija de Dios, usted debe guardar la Pascua de Dios. Juan guardó las palabras de Jesús diciendo lo siguiente
Y Jesús les dijo: De cierto, de cierto os digo: Si no comiereis la carne del Hijo del hombre, y bebiereis su sangre, no tendréis vida en vosotros.(Juan 6:53).
Cuando Jesús hizo esta declaración, no quería decir que tomaran comunión cada domingo como muchas iglesias lo hacen hoy día. Jesús nunca hizo eso, tampoco ninguno de los doce apóstoles, ni lo hizo así el apóstol Pablo. Las palabras de Cristo quieren decir que debemos guardar la Pascua como Él lo ordenó. Además, las palabras de Jesús quieren decir que debemos literalmente tomarlo a Él dentro de nosotros, como los símbolos de la Pascua representan. Debemos rendir nuestra voluntad a la Suya y permitirle a Él que viva dentro de nosotros (Gálatas 2: 19:20). Este es el verdadero significado de la Pascua de Dios.
Sabiendo esto, usted ahora tiene una elección que hacer. ¿Va usted a celebrar la Pascua Florida o va a obedecer a su creador y observar la Pascua de Dios?
Algunos van a argumentar que no creen que estén adorando dioses falsos cuando ellos celebren la Pascua Florida. Ellos creen que pueden adorar a Jesús usando los símbolos de la Pascua Florida, sin importar de donde vengan esos símbolos.
Antes de que haga su decisión, reflexione y cuidadosamente pese el ejemplo de Aarón y el becerro de oro. Por cientos de años Israel había estado en esclavitud en Egipto. Allí ellos habían perdido el conocimiento de los caminos de Dios, pero se habían familiarizado con la adoración de falsos dioses. Poco después de su liberación de Egipto, cuando Moisés se había ausentado por algún tiempo, el pueblo demandó un dios para adorar. Aarón les hizo un becerro como a los que ellos estaban acostumbrados.
Cuando Aarón hizo el becerro, ¿Israel pensó que estaba adorando a un dios falso? ¡Absolutamente no! Ellos creían que estaban usando los símbolos para adorar al verdadero Dios. Como Moisés escribió:
Y viendo esto Aarón, edificó un altar delante del becerro; y pregonó Aarón, y dijo: Mañana será fiesta a el Eterno. (Éxodo 32:5).
Aarón hizo fiesta al SEÑOR usando los símbolos paganos familiares egipcios de un becerro de oro. Él pensó que el pueblo podía adorar al verdadero Dios con símbolos hechos por el hombre. Mucha gente continúa con esa creencia en la actualidad. ¿Usted cree que puede adorar a Dios con los falsos símbolos paganos de conejitos, huevos y azucenas? En el caso del antiguo Israel, notemos la reacción de Dios:
Entonces el ETERNO dijo a Moisés: Anda, desciende, porque tu pueblo que sacaste de tierra de Egipto se ha corrompido: Presto se han apartado del camino que yo les mandé, y se han hecho un becerro de fundición, y lo han adorado, y han sacrificado a él, y han dicho: Israel, estos son tus dioses, que te sacaron de la tierra de Egipto. Dijo más el SEÑOR a Moisés: Yo he visto a este pueblo, que por cierto es pueblo de dura cerviz: Ahora pues, déjame que se encienda mi furor en ellos, y los consuma: y a ti yo te pondré sobre gran gente. (Éxodo 32: 7-10).
Moisés estaba furioso también cuando vio al ídolo que ellos habían hecho. Moisés incineró el becerro de oro en el fuego y lo molió hasta convertirlo en polvo. Entonces hizo al pueblo de Israel beber el polvo con agua. Después de esto, él fue ante Dios y rogó ante Él diciendo:
Entonces volvió Moisés a el Eterno, y dijo: Ruégote, pues este pueblo ha cometido un gran pecado, porque se hicieron dioses de oro. (Éxodo 32:31).
Los israelitas habían cometido un GRAN PECADO al utilizar símbolos falsos para la adoración del verdadero Dios. ¡El celebrar una fiesta a Dios con símbolos de la Pascua Florida es un gran pecado! Si Moisés no hubiera intervenido, Dios hubiera destruido a todo el pueblo por su pecado.
Cuando Dios llevó al pueblo a la tierra prometida, la tierra estaba llena de idolatría, incluyendo la adoración al dios sol y a la diosa de la fertilidad Ishtar. En ese tiempo, Dios le ordenó a Israel que destruyera todo vestigio de tales adoraciones. Dios también le dio a Su pueblo una advertencia. Él les ordenó no adoptar ninguna de las maneras o formas que esos pueblos tenían para adorar a sus dioses. Moisés escribió tal advertencia:
Guarda y escucha todas estas palabras que yo te mando, para que te vaya bien a ti y a tus hijos después de ti para siempre, cuando hicieres lo bueno y lo recto en los ojos del Eterno tu Dios. Cuando hubiere devastado delante de ti el ETERNO tu Dios las naciones a donde tú vas para poseerlas, y las heredares, y habitares en su tierra, Guárdate que no tropieces en pos de ellas, después que fueren destruidas delante de ti: no preguntes acerca de sus dioses, diciendo: De la manera que servían aquellas gentes a sus dioses, así haré yo también. No harás así al ETERNO tu Dios; porque todo lo que el ETERNO aborrece, hicieron ellos a sus dioses; pues aun a sus hijos e hijas quemaban en el fuego a sus dioses. Cuidaréis de hacer todo lo que yo os mando: no añadirás a ello, ni quitarás de ello. (Deuteronomio 12: 28-32).
Notemos que Israel no tenía que ver a las prácticas paganas de adoración, y utilizar sus costumbres en ninguna manera. Dios no consideraba aceptable que lo adoraran a Él utilizando los diferentes símbolos paganos. Él no toleró tal adoración. ¡Dios odia esas formas de adoración!
Las palabras de Dios tienen eco hasta nosotros a través de todo ese tiempo, cuando Él dictó esta advertencia a la humanidad:
No harás así al ETERNO tu Dios
¡Dios no aprueba que utilicemos el simbolismo pagano para adorarlo a Él! Si nosotros utilizamos falsos medios de adoración, éstos pervertirán nuestra perspectiva de Dios, y conforme pase el tiempo, perderemos de vista Su grandeza y propósito.
Israel olvidó el mandamiento de Dios y empezó a utilizar los símbolos de Astoret, la diosa de la fertilidad, para la adoración. Dios los mandó a la cautividad por haber hecho esto, y Él va a enviar a esta nación de cristianos profesos a la cautividad por las mismas prácticas abominables antes que Él regrese.
Es tan importante este hecho, que su salvación eterna está en juego. Cuando Cristo regrese, Él le va a hablar a los grupos de gentes que sobrevivan que creían que eran cristianos, pero ¡se van a quedar absolutamente pasmados al saber que no son! Jesús dice:
Muchos me dirán en aquel día: Señor, Señor, ¿no profetizamos en tu nombre, y en tu nombre lanzamos demonios, y en tu nombre hicimos mucho milagros? Y entonces les protestaré: Nunca os conocí; apartaos de mí, obradores de maldad. (Mateo 7:22-23)
Estos son individuos que llaman a Jesús su Señor. Ellos aún habrán predicado en Su nombre. Ellos habrán hecho muchas buenas obras por Él. Aún así, Él les dice que se “aparten” o que se vayan ¿por qué? ¿Ellos no lo habían aceptado a Él? ¿No es eso todo lo que tenemos que hacer?
La razón que Cristo da es que ellos obraron “iniquidad”. La palabra “iniquidad” simplemente significa “desorden”. Estos son gente que no obedecieron a la ley de Dios. Ellos creen que están adorando a Cristo, pero Él dice que lo están haciendo de manera ilícita. Ellos están adorándolo a Él de acuerdo a lo que ellos creen, y a lo que ellos sienten, no de acuerdo a lo que Él ha mandado en las escrituras.
Comprenda la lección eterna de estos versos. No podemos adorar a Dios de la manera en que nosotros queramos. No podemos adorar al verdadero Dios con símbolos antiguos de la fertilidad. Solamente podemos adorar a Dios de la manera en que Él ha ordenado. No cometa el mismo error que muchos han cometido. Cristo dice:
Mas en vano me honran, Enseñando doctrinas y mandamientos de hombres. (Mateo 15:9)
Easter o la Pascua Florida, con sus prácticas y símbolos, no es nada más que mandamiento de hombres. Celebrar la Pascua Florida es adorar a Jesús en vano –sin un propósito duradero. Adoramos a Cristo en vano cuando lo adoramos de acuerdo a tales tradiciones humanas.
Tenemos que darnos cuenta que el mundo en que hemos vivido y crecido por tantos años, está engañado. El apóstol Juan escribió:
Y fue lanzado fuera aquel gran dragón, la serpiente antigua, que se llama Diablo y Satanás, el cual engaña a todo el mundo. (Apocalipsis 12:9).
Dios nos dice que todo el mundo esta engañado, aunque la persona engañada no sabe que él o ella están engañados. ¿Cuál es el resultado? Millones de cristianos profesos no reconocen la verdad con respecto a la Pascua de Dios, la Pascua Cristiana. Ellos han sido enseñados que no tienen que obedecer a lo que Dios ha ordenado. Sin embargo, ellos creen que pueden adorar a Dios de la manera que ellos deseen entre tanto tengan amor en su corazón.
Si usted desea adorar al Dios de la Biblia, y lo hace celebrándolo a la manera de la Pascua Florida, usted está engañado. El nombre de “Easter”, los conejos, los huevos y las azucenas son “extremadamente obvios”
Desde la Perspectiva de Cristo
Considere como Cristo ve la celebración de la Pascua Florida. Cristo es la Pascua (1 Corintios 5:7-8). Él soportó la peor de las muertes que cualquier persona haya experimentado jamás. Él fue traicionado por un amigo, estuvo despierto toda la noche, soportando un juicio ilegal, fue físicamente abusado, fue escupido, humillado y se burlaron de Él.
Cristo fue golpeado por un profesional, cuyo trabajo consistía en llevar a la víctima a un punto menor de la muerte, luego revivirlo, para volverlo a golpear. Finalmente fue clavado en un madero y abandonado para retorcerse en agonía por horas hasta que un soldado romano terminó con Su vida con un piquete de su lanza.
¿Cómo cree usted que Jesucristo se siente después de haber hecho este último sacrificio por toda la humanidad, sólo para ver a la gente haciendo juegos con huevos de colores que representan la fertilidad?
Hay alguna duda del porque Él dice a tales gentes, “apártense de mí, ustedes obradores de maldad” (Mateo 7:23). No sea usted partícipe de tales prácticas, sino que salga de esas prácticas paganas de la antigua religión del misterio babilónico. Como Cristo dice a aquéllos del fin de la era:
Y oí otra voz del cielo, que decía: Salid de ella, pueblo mío, porque no seáis participantes de sus pecados, y que no recibáis de sus plagas. (Apocalipsis 18:4).
¡Haga la elección de obedecer a Dios, en lugar de las enseñanzas y tradiciones de los hombres! Decida salir de las prácticas paganas y empezar a adorar verdaderamente a Dios. Guarde la Pascua de Dios y los Días de Panes Ázimos en lugar de la Pascua Florida. Únase a los fieles de todos los tiempos y conmemore la muerte de Cristo con todo su profundo significado, así como muchos de los siervos de Dios lo han hecho desde el principio de los tiempos.
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