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Declaración de Nuestra Misión
A través de las Escrituras, la evidencia
de Dios como un Maestro Planificador es claramente revelada. Aún dentro de lo
que es el universo físico, se puede apreciar un gran diseño. Ya sea con los
cuerpos celestes, los cuales el hombre utiliza para calcular el tiempo con gran
precisión, o las extraordinarias leyes que gobiernan la ciencia y la naturaleza,
la presencia de orden y planeación es muy evidente. Cuando el apóstol Pablo
escribió a la Iglesia en Roma, declaró que la creación física era tan
extraordinaria que claramente revelaba a un Dios invisible y Su grandeza.
Porque las cosas
invisibles de él, su eterna potencia y divinidad, se echan de ver desde la
creación del mundo, siendo entendidas por las cosas que son hechas; de modo que
son inexcusables... (Romanos 1: 20)
El plan espiritual
de Dios para la humanidad, así como el destino del universo entero, también es
revelado en las Escrituras. Considere lo siguiente: El día Sábado de Dios
representa un plan de siete mil años, en el cual el hombre va a trabajar por los
primeros seis mil años, seguidos del reino milenial de Dios, siendo este
establecido en el séptimo día, y es un periodo de mil años. Además, el plan de
Dios de salvación está revelado en siete Días Santos anuales. Estas festividades
revelan como Dios va a cumplir Su propósito para con aquéllos que han sido
llamados en este tiempo, así como para el resto de la humanidad. Bajo la
inspiración del espíritu santo, el apóstol Pablo indicó que estos Días Santos
son sólo sombra de las cosas por venir (Colosenses 2: 16-17).
Dios también ha diseñado tres resurrecciones, las cuales van
a permitir a toda la humanidad, el tener la oportunidad de saber quién es Él y
cómo Él va a cumplir Su propósito con la humanidad. Aún el destino del universo
físico fue planeado perfectamente por su creador, mucho antes de que éste
llegara a existir. Este destino está revelado en los capítulos veintiuno y
veintidós de Apocalipsis, así como en el capítulo ocho de Romanos.
Verdaderamente el Eterno es un gran planificador y está
totalmente dedicado a cumplir todo lo que Él se ha propuesto. Dios, alguna vez
reveló a través del profeta Isaías, que Su habilidad de declarar el fin desde el
principio, lo pone a Él aparte de cualquier otro ser en el universo.
Acordaos de las cosas pasadas desde el
siglo; porque yo soy Dios, y no hay más Dios, y nada hay a mí semejante; Que
anuncio lo por venir desde el principio, y desde antiguo lo que aun no era
hecho; que digo: Mi consejo permanecerá, y haré todo lo que quisiere… (Isaías
46: 9-10)
Cada maravilloso
detalle del plan de Dios de salvación, fue diseñado antes de la fundación del
mundo. Las escrituras claramente revelan que el sacrificio de Jesús Cristo, fue
planeado antes de la creación misma (1 Pedro 1: 19-20). Aún la necesidad del
hombre de inmortalidad fue identificada por Dios antes de su creación (Tito
1:1-2). Ciertamente, Dios es un maestro arquitecto del destino del universo y en
un sentido muy real, la Biblia es nada menos que los planes arquitectónicos de
ese destino.
El
Hombre También Debe Planificar
Las Escrituras revelan que
Dios es un gran planificador. Sin embargo, la palabra de Dios también establece
que planificar puede ser de gran importancia para el hombre, con tal de que esté
a la voluntad de Dios y que Él sea la parte central de ese plan (Salmos 127: 1).
La palabra de Dios amonesta a Sus hijos a contar el costo (Lucas 14: 28-29), así
como considerar dónde su casa espiritual se construye (Mateo 7: 24-27). La
Biblia también revela el gran valor de la visión (Proverbios 29: 18), y señala
las consecuencias de su ausencia.
Este documento, refleja la misión de la Iglesia de Dios
Eterna con respecto a la gran obra que Dios les ha dado a Sus siervos. Nosotros
reconocemos que no poseemos la fortaleza o la sabiduría para cumplir la voluntad
de Dios; no obstante, nosotros creemos que Dios puede inspirar el esfuerzo de
aquéllos que están verdaderamente comprometidos con Él y Su servicio. Aunque, el
cumplimiento de Su obra está más allá de nuestro alcance, ciertamente, el
cumplimiento de esta, está a Su alcance (Mateo 19: 26)
¿Qué
es la Obra?
A través de la historia, a los
siervos de Dios se les ha dado una obra por hacer. Noé fue comisionado a ser un
predicador de justicia, así como también construir un arca que pudiera preservar
la vida y no fuera totalmente destruida por el diluvio. Abraham fue comisionado
a dejar Ur de los caldeos e ir a una tierra la cual sería el hogar de Israel.
Moisés fue comisionado para sacar a Israel de Egipto, y
construir una nación unida bajo las leyes de Dios. Josué fue comisionado para
llevar a Israel a la tierra prometida. Esdras y Nehemías tuvieron una obra que
involucraba la construcción del Templo de Dios.
Los profetas fueron comisionados a clamar en voz alta y
acusar a Israel y a Judá por su desobediencia, así como proclamar el destino
final del pueblo de Dios. Juan el bautista fue comisionado para predicar el
bautismo de arrepentimiento para remisión de los pecados y a preparar el camino
para la venida del Mesías. Todos los siervos de Dios tuvieron una obra que
hacer, y esa obra continúa hasta nuestros días.
Jesucristo
Deja una Obra
Es importante entender que
Jesús tuvo una obra. Esa obra incluía el revelar al Padre (Mateo 11: 27), la
predicación del evangelio del reino (Lucas 4: 43), el establecimiento de Su
Iglesia (Mateo 16: 18), llamar a los pecadores al arrepentimiento (Lucas 5: 32),
confirmar las promesas hechas a los padres (Romanos 15: 8), y redimir al hombre
de las consecuencias del pecado (1 Juan 3: 5). Esas son sólo algunas de las
cosas que le fueron dadas a Jesús para hacer como obra.
Las Escrituras revelan que Jesús terminó la obra que el Padre
le encomendó hacer. No obstante, Jesús también dejó una obra a Sus apóstoles y a
aquéllos que vendrían después de ellos. Esa obra continuaría hasta el día de Su
regreso a la tierra. Las mismas palabras de Jesús revelan esta verdad: “Bienaventurado aquel siervo, al cual, cuando el señor viniere, hallare haciendo
así.” (Lucas 12: 43)
Las Dos
Comisiones de la Iglesia
I.- Predicar el Evangelio
Las Escrituras revelan las dos
grandes obras que Jesús comisionó a Sus discípulos por hacer. La primera fue la
predicación del evangelio del reino como testigo a todas las naciones. Es tan
importante esta comisión que Jesús declaró que el reino de Dios, no iba a ser
restaurado en la tierra hasta que esto fuera hecho.
Y será predicado este evangelio del reino
en todo el mundo, por testimonio a todas las naciones; y entonces vendrá el fin.
(Mateo 24: 14)
La proclamación del
reino de Dios hecha por los discípulos empezó en el día de Pentecostés en el año
31 d. C. (Hechos 2), y continúa hasta este mismo día. Este culminará con la
aparición de dos testigos, que tendrán un gran poder y testificarán en contra de
las naciones de la tierra (Apocalipsis 11: 3-6).
II.- Apacienta a Mis Ovejas
La segunda comisión es
concerniente a alimentar a los hijos de Dios. El evangelio de Juan revela que
después que Jesús fue resucitado de entre los muertos, Él se reunió con sus
discípulos y les dió instrucciones especiales concernientes a la gran obra que
tenían frente a ellos. En algún momento, Jesús habló personalmente con Pedro y
señaló que si Pedro realmente lo amaba, él tendría que cuidar a los hijos de
Dios.
Y cuando
hubieron comido, Jesús dijo á Simón Pedro: Simón, hijo de Jonás, ¿me amas más
que éstos? Le respondió; Sí, Señor; tú sabes que te amo. Dícele: Apacienta mis
corderos. Vuélvele a decir la segunda vez: Simón, hijo de Jonás, ¿me amas? Le
respondió: Sí, Señor: tú sabes que te amo. Dícele: Apacienta mis ovejas. Dícele
la tercera vez: Simón, hijo de Jonás, ¿me amas? Pedro se entristeció de que le
dijese la tercera vez: ¿Me amas? Y dícele: Señor, tú sabes todas las cosas; tú
sabes que te amo. Dícele Jesús: Apacienta mis ovejas. (Juan 21: 15-17)
Con las palabras
“apacienta a mis ovejas”, Jesús estaba anunciando la segunda gran comisión dada
a Sus siervos del Nuevo Testamento. La importancia de alimentar al pueblo de
Dios no es exageración. El pueblo de Dios tiene que ser alimentado para que
pueda sostenerse en su caminar cristiano. El apóstol Pablo, cuando escribió a la
Iglesia en Roma, dijo: “Luego la fe es por el oír; y el oír por la palabra de
Dios.” (Romanos 10: 17). Es por esta razón, que Dios estableció el
ministerio. El propósito de ese ministerio es “edificar a los santos”, no
edificar el ministerio. Al alimentar a las ovejas de Jesús, los siervos de Dios
los están preparando para un futuro en Su reino.
La
Respuesta de la IDE a las Dos Comisiones
Predicar el Evangelio como
Testigo
Nosotros creemos que predicar
el evangelio como testigo a todas las naciones, constituye la primera comisión
dada a la Iglesia. Considerando esta comisión, La Iglesia de Dios Eterna,
encamina sus esfuerzos a las siguientes metas.
Producir un Programa de
Televisión de Alta Calidad
En agosto de 1999, el programa
de televisión El Mundo Venidero fue lanzado al aire por primera vez. El programa de televisión tiene una
duración de media hora, y se enfoca en temas tales como el evangelio, profecía,
y la ley de Dios, así como las doctrinas básicas que se encuentran en las
escrituras.
Crear Publicaciones de Alto
Impacto
La Iglesia de Dios Eterna va a
seguir ofreciendo Literatura que toca asuntos de vital importancia para el pueblo de Dios y su esfuerzo para
alcanzar Su reino. Nuestra meta es presentar folletos que están concienzudamente
investigados, pero al mismo tiempo, simples de entender. Además, toda la
literatura producida por La Iglesia de Dios Eterna siempre será ofrecida sin
costo alguno u obligación a todo aquél que la solicite.
Alimentar al Rebaño
Nosotros, en La Iglesia de
Dios Eterna creemos que Dios ha comisionado a Sus siervos el crear un ambiente
en el cual Sus hijos van a ser alimentados por Su palabra y por Su amor. Esta es
la segunda gran comisión dada a los discípulos y a aquéllos que les siguen. En
consideración de esta comisión, la Iglesia de Dios Eterna está comprometida a
alcanzar las siguientes metas.
Crear un Ambiente de Desarrollo
Dentro de la Iglesia
Creemos que esto puede ser
alcanzado controlando el tamaño de las congregaciones. Es la intención de la
Iglesia asegurar que las congregaciones estén limitadas a 50 miembros o menos.
Aunque esto es más costoso en términos monetarios, esto asegura que las
necesidades de aquéllos dentro de la Iglesia no pasen desapercibidos.
Crear un Gobierno Orientado a
Servir
Aunque esta es la meta
expresada de todas las Iglesias de Dios, nosotros creemos que debe ser más que
sólo palabras. Para asegurar que el gobierno dentro de la Iglesia mantenga una
actitud de liderazgo en servicio, la Iglesia de Dios Eterna ha creado un modelo
organizacional único. La Iglesia de Dios Eterna va a ser presidida por dos
líderes en servicio: Un director de Servicios Pastorales y un director de
Servicios Administrativos. Este modelo es consistente con muchos modelos
administrativos encontrados en las Escrituras. Su propósito es asegurar que el
liderazgo va a ser manejado con el objetivo principal de servir a Dios y a Su
pueblo y no por el poder.
Presentar Mensajes
Significativos de Alta Calidad
Para asegurar la calidad de
los mensajes, después de los servicios del Sabbath, habrá una sesión de
preguntas y respuestas en la cuál, los que presentaron el mensaje serán
cuestionados por la congregación con respecto al contenido, así como a la
veracidad de sus mensajes.
Crear un Formato de Servicios de
Mucha Participación
Cada servicio de la Iglesia de
Dios Eterna, está diseñado para mantener el interés constante de la audiencia.
Lo siguiente, es un formato típico de los servicios:
Dos himnos
Oración de apertura
Lectura de las Escrituras (un capítulo de la Biblia)
Un himno
Sermoncillo
Un himno
Anuncios / Música especial
Sermón
Un himno
Oración de clausura
Aproximadamente,
media hora después de los servicios, una sesión de preguntas y respuestas es
presidida por un moderador. Durante esta sesión, preguntas y comentarios son
dirigidos hacia aquéllos que presentaron el mensaje.
Desarrollar Liderazgo Dentro de
la Congregación
La
importancia de desarrollar un fuerte liderazgo cristiano no puede pasar
desapercibido. Para este fin, la Iglesia de Dios Eterna motiva a todos los
miembros adultos varones a participar en los servicios. Cada varón adulto está
programado de manera rotativa, a leer un capítulo de la Biblia durante los
servicios del Sabbath. Además, todos los hombres son comprometidos a dar
sermoncillos y/o sermones. A causa del número limitado de la congregación, la
participación para hablar frente a la congregación es muy frecuente.
Desarrollar un Programa,
Diseñado para Cobijar a Todas las Ovejas Dispersas de la Iglesia de Dios
Ha sido estimado que existen
más de 100 grupos pequeños de la Iglesia de Dios dentro de los Estados Unidos
únicamente. Algunos de estos, son solamente grupos que se reúnen en casas. La
Iglesia de Dios Eterna se ha comprometido a apoyar a todos los hijos de Dios y
pondrá sus recursos a su disposición. Estos recursos incluyen una biblioteca llena de información de la Iglesia de Dios Eterna así como
de Herbert W. Armstrong y del Colegio Ambassador. Folletos y casetes gratuitos de nuestra propia
investigación, y un programa de televisión producido por la Iglesia de Dios
Eterna titulado El Mundo Venidero que se puede ver en canales públicos y en canales locales de cable.
Un Pensamiento Final
En la conclusión de Su vida,
Jesús oró en el jardín del Getsemaní, y empezó esa oración informándole a Su
Padre que Él había terminado la obra que Él -Su Padre- le había dado por hacer
(Juan 17: 4). Es difícil imaginar que tuviera que ser diferente para nosotros.
Si permanecemos firmes a la voluntad de Dios, a Su obra, la Biblia dice que Su
satisfacción va a ser abiertamente expresada con las palabras “bien hecho, buen
y fiel siervo.” Nuestro servicio debe ser provechoso. Debe ser extendido más
allá de nuestras propias limitaciones. Sólo entonces podremos verdaderamente
saber si la mano de Dios estuvo en este.
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